Las emociones son como una espiral y los niños completan todo el círculo

abril 9, 2018

Siempre nos gusta contaros cosas que van surgiendo en el día a día de la Asociación. En esta ocasión, nos apetece compartir una imagen de parte del grupo del Taller de Pequeños Pasos que, como sabéis, es un taller dirigido a niños y niñas de entre tres y doce años que están viviendo la pérdida de un ser querido.

A veces, creemos que es más complicado trabajar con los niños y niñas que con los adultos, ¡pero las que compartimos el día a día con los más pequeños podemos decir que en la mayoría de las ocasiones no es así! Imaginaos que las emociones son como una espiral; bien, los niños las viven con mucha intensidad y completan todo el círculo, sin censura, aunque cada uno tiene su ritmo, naturalmente.

Los adultos, en muchas ocasiones, nos quedamos “encallados” en una de las subidas o bajadas de esa espiral de la emoción, lo que provoca los famosos bloqueos y los “quistes emocionales”. Por ejemplo, y de forma muy resumida, los adultos, cuando estamos felices no nos preguntamos “por qué lo estamos siendo”. Sin embargo, cuando estamos tristes, en vez de permitir sentirnos y vivirnos así, nos resistimos y nos quedamos bloqueados.

Los niños y niñas sienten, viven la emoción y “la sueltan” sin detenerse a juzgarla o a “rumiar” sobre ella. Tienen tanto que enseñarnos….

¡En el próximo capítulo más lecciones de estos Pequeños Gigantes!

TallerPP

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